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POLUCION
Y DEPORTE
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EL RENDIMIENTO FISICO EN CONDICIONES DE POLUCION AMBIENTAL EN EL DEPORTISTA
Libro Olimpismo y medicina deportiva. 1996 Rafael Santonja Ed. pags. 361-368.
RESUMEN:
Existen muchos compuestos químicos que bien solos o bien en combinación con otros producen unos efectos indeseables en el aparato respiratorio disminuyendo o alterando su función. Estas sustancias tendrán una mayor o menor repercusión en el rendimiento fisico del deportista dependiendo de diversos factores, concentración en el medio, nivel de ventilación, estado previo del árbol respiratorio, combinación con otros factores atmosféricos como la temperatura o la humedad, etc...
Los agentes polucionantes se clasifican en primarios y secundarios. Primarios son aquellos que se emiten directamente de una fuente sin que se produzca en ellos un cambio químico posterior, o bien este cambio no tiene gran importancia clínica. Estos pueden ser los gases CO, CO2, SO2 y NO y metales como el plomo, el grafito o el carbón. Aquellos otros polucionantes que se forman por reacción química de precursores naturales o emitidos de fuentes artificiales son los secundarios. Estos incluyen el Ozono (O3), HNO3, H2SO4, el peroxyacetyl nitrato y una gran cantidad de compuestos inorgánicos que pueden existir en forma gaseosa o de partículas. La fuente principal de unos y otros es la combustión de productos derivados del petróleo por los transportes en las ciudades, y las áreas industriales.
El rendimiento físico en condiciones de polución ambiental en el deportista Libro Olimpismo y medicina deportiva. 1996 Rafael Santonja Ed. pags. 361-368. Resumen: Existen muchos compuestos químicos que bien solos o bien en combinación con otros producen unos efectos indeseables en el aparato respiratorio disminuyendo o alterando su función. Estas sustancias tendrán una mayor o menor repercusión en el rendimiento fisico del deportista dependiendo de diversos factores, concentración en el medio, nivel de ventilación, estado previo del árbol respiratorio, combinación con otros factores atmosféricos como la temperatura o la humedad, etc... Los agentes polucionantes se clasifican en primarios y secundarios. Primarios son aquellos que se emiten directamente de una fuente sin que se produzca en ellos un cambio químico posterior, o bien este cambio no tiene gran importancia clínica. Estos pueden ser los gases CO, CO2, SO2 y NO y metales como el plomo, el grafito o el carbón. Aquellos otros polucionantes que se forman por reacción química de precursores naturales o emitidos de fuentes artificiales son los secundarios. Estos incluyen el Ozono (O3), HNO3, H2SO4, el peroxyacetyl nitrato y una gran cantidad de compuestos inorgánicos que pueden existir en forma gaseosa o de partículas. La fuente principal de unos y otros es la combustión de productos derivados del petróleo por los transportes en las ciudades, y las áreas industriales. Los que más importancia van a tener para el deportista son aquellos que observamos en ciudades de gran contaminación que son obviamente aquellas con una poblada área industrial, un parque de automóviles de gran densidad o unas condiciones atmosféricas que potencien estos fenómenos del progreso.
OZONO
El Ozono es un gas que se puede generar por una descarga eléctrica o bien por una reacción fotoquímica de una irradiación ultravioleta a una determinada longitud de onda. Forma una capa en la atmósfera que nos proteje de la acción perniciosa de ciertas irradiaciones solares. Se utiliza como antiséptico en instalaciones públicas e incluso en piscinas, con el objeto de disminuir la cantidad de cloro utilizada para prevenir infecciones en las piscinas. Pero, si se sobrepasan unos niveles mínimos en el medio ambiente es muy perjudicial para nosotros debido a que es el gas oxidante más potente de entre los que podemos encontrar en la polución.
Se ha demostrados que existe una población de entre un 10 y un 20% de sujetos, asmáticos o no, que son más sensibles a desarrollar una broncoconstricción ante una exposición al ozono. La exposición provoca alteraciones en la respiración, tos e irritación de nariz y garganta, sensación de ahogo (disnea) y dificultad para realizar inspiraciones profundas y en consecuencia un aumento de la frecuencia respiratoria con una disminución del volumen corriente durante el ejercicio, asi como alteraciones en la función pulmonar en reposo incluso a dosis bajas si se hace un ejercicio de una cierta intensidad. Si la exposición es importante aparecen además dolor de cabeza y en la zona retroesternal. En estudios en gran escala se ha visto que el decremento de la función pulmonar sigue disminuyendo incluso después de 6 horas de haber tenido contacto con la atmósfera contaminada. Parece que existe una cierta tolerancia con el tiempo. La gente que vive en áreas donde los niveles son relativamente altos o tienen una tendencia a ser altos durante algunos periodos de tiempo tienen menor respuesta que aquellos individuos que viven en otras zonas no tan polucionadas. Una vez han pasado dos dias de exposición al ozono, momento en el que la función pulmonar es peor, aparece una atenuación de los síntomas entre el 3-5 día. Lo que nos indica una adaptación del aparato respiratorio a la exposición al agente oxidante. Sin embargo, si la concentración de ozono aumenta, este efecto de adaptación desaparece. Es decir, es una tolerancia dosis-dependiente y nuevamente observaremos los síntomas de irritación de mucosas.
Es importante hacer notar que el ozono si bien afecta los tejidos pulmonares no altera el intercambio de gas alveolar por lo que la difusión y el transporte de oxígeno y anhídrido carbónico permanece inalterada.
Los deportistas, aunque se encuentren en un perfecto estado de forma y de salud, si se exponen a atmósferas contaminadas respirando volúmenes de aire altos tal como requieren muchos deportes pueden tener los problemas mencionados anteriormente. La necesidad de un gran volumen ventilatorio implica una pérdida de la nariz como elemento filtrador del aire, lo que aumenta el efecto de la mayor cantidad de tóxico ingerido y una mayor penetración en el árbol respiratorio.
No existen medicaciones que eviten los efectos del ozono. Los aintinflamatorios no esteroideos limitan su efecto irritante y los antioxidantes, vitamina C,E y A, el Glutation, la n-acetil cisteina y algunos minerales como el selenio y el zinc, etc..., también lo pueden hacer aunque no está firmemente demostrado su efecto. Ninguno de los dos tratamientos son considerados como dopaje. Es curioso que la presencia de la broncoconstricción no se evita tomando un broncodilatador como ocurre en el asma de esfuerzo, probablemente porque el mecanismo originador actúa por una vía diferente. Sin embargo, la tos sí se disminuye mediante una medicación profiláctica como es el Nedocromil (medicación antiasmática que no se considera dopaje).
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