NUESTROS COMIENZOS

 

 

 

 

 

                El Club Balonmano TRIANA ( en sus orígenes VIVERO ELENA CANEL ) nace en el año 1.979 en el Colegio Público INSPECTORA ELENA CANEL, situado en el barrio del Tardón, de Triana; durante dos años ( 1.977 y 1.978 ) se participa en algunas competiciones y trofeos, pero hasta ese año no se constituye oficialmente.

 

         La idea surge de un grupo de antiguos alumnos y alumnas que habían practicado este deporte lleno de dinamismo, fuerza, elasticidad y belleza, en el citado colegio que, juntamente con Florencio Morcillo Hidalgo, profesor del centro y preparador nacional de Balonmano, deciden ejecutar la idea. Para ello, se reúnen con un grupo de padres y madres y con Alfonso Caballero Gallardo, maestro y vecino del Tardón, y les comunican la idea de crear un Club de barrio, idea que inmediatamente es aceptada.

 

         Se crean los cimientos de uno de los primeros clubes de barrio de Sevilla, aparte de los de fútbol. Este Club englobaría, por un lado, los muchos jóvenes de la zona que habían estado o no en el mencionado colegio, pero aficionados al balonmano, y que se encontraban estudiando o, incluso, trabajando, y por otro, los niños y niñas de esta escuela, como cantera ( vivero ) de nuestro deporte.

 

         De esta reunión surgen los primeros compromisos, como elaboración de estatutos y trámites posteriores, así como la comisión deportiva. El grupo de personas que iniciaron todos los trámites administrativos y deportivos fueron  Mª. Antonia Cabello, José Luis Lázaro Torres  – primer  presidente del Club -  , José Manuel Sánchez, Antonio Ferrera, el Sr. Batres, Alfonso Caballero y Florencio Morcillo. Se elaboran los Estatutos, según la nueva normativa vigente, y una vez confeccionados y pasados por Notaría, se presentan para su aprobación por el Consejo Superior de Deportes, el cual los acepta con el numero tres nacional.

 

         Deportivamente comenzamos utilizando las pistas de Colegio Juan Ramón Jiménez ( cemento ) y la pista del Colegio Elena Canel ( albero ), pista que se transformó en cuarzo cristalizado gracias a la colaboración que nos prestó D. Antonio Rodríguez Almodóvar, Primer Teniente de Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, construyendo al mismo tiempo unos vestuarios y la instalación de unos focos para que los equipos senior y juveniles pudieran utilizar la pista por las noches.

 

         Desde los comienzos se participa prácticamente en todas las categorías, tanto masculinas como femeninas, incluso a veces con más de un equipo en alguna, destacando siempre al final de temporada como el Club más regular de la Federación Sevillana, por la serie de Campeonatos, Subcampeonatos y Trofeos que se conseguían, así como el nivel alcanzado por nuestros jugadores y jugadoras, lo mismo que por los técnicos, que eran utilizados por las Federaciones Españolas, en principio, y Andaluza y Sevillana, para concentraciones con vistas a las selecciones y competiciones correspondientes.

 

         Fue en la temporada 1.982-83 donde se consigue el primer éxito relevante. El equipo senior masculino se clasifica Campeón provincial y asciende a Segunda División Nacional, ocupando la vacante dejada por Don Bosco Salesianos. En esta categoría permanece durante seis o siete años, debiendo dejarla por problemas económicos, cediendo los derechos al Club Balonmano Rochelambert. El primer año de participar ( 1.983-84 ) nos clasificamos 5º y nos conceden el Premio Nacional  a la Deportividad.

 

         Continuamos compitiendo y nuestros equipos, temporada tras temporada, representan a Sevilla en las competiciones nacionales, en principio, y autonómicas, después, sin que no pase un año en el que no participe un equipo nuestro en estos campeonatos, representando a Sevilla. 

 

         Durante tres años, nuestro equipo senior femenino intenta el ascenso a División de Honor del Balonmano español, sin lograrlo, siendo la temporada 1.987-88 la que más cerca se tuvo, ya que quedamos cuarto clasificado y ascendían los tres primeros.

 

         En ese año, la Federación Andaluza de Balonmano nos concede el premio al Mejor Club de Andalucía, y el Ayuntamiento de Sevilla nos concede el premio Instituto Municipal de Juventud y Deportes a la PROMOCION DEPORTIVA.

 

         Nuestro equipo senior femenino sigue participando hasta la temporada 1.994-95 en la que desaparece por problemas económicos.

 

         Un problema grande que tuvo el Club, aparte del económico que siempre ha sido perenne, durante los años ochenta, fue el no contar con un pabellón polideportivo. Para nuestros equipos senior necesitábamos unas instalaciones cubiertas, y al no disponer, tuvimos que ir de un lado a otro de Sevilla para poder entrenar algo y celebrar los partidos, problema que incidió en el numero de aficionados que fue decreciendo. En el colegio, en las matinales del domingo, se llenaba, a pesar de estar la gente de pie, en cambio, en los pabellones, como los aficionados tenían que desplazarse, acudían menos.

 

         Con el tiempo, el Club fue creciendo y surgieron otras necesidades, como jugadores. La cantera seguía funcionando, pero el alto nivel de los equipos mayores nos hizo buscar nuevos jugadores en otros equipos para reforzar el plantel que teníamos. Nos fueron llegando jugadores y jugadoras que nos hicieron más grandes todavía, por la talla física, deportiva y sobre todo, por la calidad humana que tenían.

 

         En la vida del Club, al igual que en la vida de las personas, existen momentos alegres, de júbilo, y también, tristes, por la muerte de seres queridos y comprometidos con el Club. La primera persona ligada al Club que perdió la vida después de una penosa enfermedad, fue Mª. Belén Sánchez Garcés, chica llena de generosidad, de entrega e ilusión por la tarea que se desarrollaba en su barrio y que pronto entendió la filosofía del Club. Se brindo para trabajar con los pequeñines, por lo que además de jugar, entrenaba, con lo que su tiempo libre quedaba disminuido, pero disfrutaba de lo lindo con sus pequeños. En su memoria, el Club organizó durante cinco años un Trofeo de Promoción de Balonmano Femenino.

 

         Posteriormente, fue Alberto Jiménez Becerril, Delegado Municipal de Triana y, más tarde, Primer Teniente de Alcalde, vil mente asesinado, persona que desde su puesto político creyó desde el primer momento en nuestro proyecto, nuestro Club de barrio y Colegio Publico pionero abierto a su entorno, un hombre que desde el principio nos ayudo económicamente y, que después de dejar su cargo publico en Triana, seguía interesándose por el Club y nos animaba a continuar con la tarea emprendida.